Navidad en Echeyde III

Visita de sus majestades a la Navidad en Echeyde III.

Cómo ya es tradición de todos los años, en nuestro colegio, nos reunimos con todos los alumnos y familias para celebrar la Navidad en Echeyde III. En un ambiento lleno de alegría y felicidad, el Colegio Echeyde III ha pasado una mañana inolvidable con la visita de S.M. Los Reyes Magos . Aprovechamos este momento, para desear a toda la comunidad educativa, una Feliz Navidad y un próspero año 2015 lleno de felicidad, amor y solidaridad, tan importante en los tiempos en que vivimos.

Les dejamos una muestra del trabajos de nuestros alumnos y sus profesores, así como la visita al centro de S.M. Los Reyes Magos.

Fiesta de Navidad

 

Ganadores del concurso de Postales de Navidad

Navidad en Echeyde III

 Murales navideños secundaria

Aula en clave, les desea Feliz Navidad

Echeyde III y su grán espíritu solidario

 

¿Por qué nos hacemos regalos en Navidad (o Reyes en España) unos a otros?

Entre los antiguos romanos era costumbre regalarse con ocasión de las festividades de año nuevo, tres higos secos guarnecidos de hojas de laurel y de ramitas de olivo, así como unas pequeñas lámparas (de bronce, los pudientes; de barro, los más menesterosos), en las que se solía escribir alguna leyenda alegórica a los deseos venturosos para el año que se iniciaba. Al parecer, de esta costumbre proviene la nuestra de hacernos regalos en el día de Navidad o en el «día de Reyes» en España.

¿De cuándo es la primera postal de Navidad?

Según parece, la primera postal navideña fue creada en 1843 por el artista londinense Jonh Calcott Horsley, que la confeccionó por encargo de Henry Cole, un innovador empresario que quería felicitar la Navidad a sus clientes de este modo tan original.

¿De dónde viene la costumbre del árbol de Navidad?

Esta costumbre surgió en Alemania durante la primera mitad del siglo VIII. Según un relato tradicional, estando predicando el misionero británico San Bonifacio (680-755) un día de Navidad en tierras de germanos infieles, seguidores de las creencias de los druidas, intentó destruir el carácter sagrado del roble talando uno. El roble, al caer, derribó todos los arbustos que le rodeaban menos un pequeño abeto, cuya supervivencia interpretó el llamado «Apóstol de los Alemanes» como un milagroso mensaje divino, llamándole en aquel mismo momento «Árbol del Niño Jesús». El suceso caló entre los cristianos alemanes y, desde entonces, cundió la costumbre de adornar un abeto por Navidad. Siglos después, Martín Lutero (1483-1546) instituyó la costumbre de adornarlo con velas encendidas.