Reciclar, la mejor manera de enseñar

Trabajos de Tecnología primer trimestre: aprendiendo a reciclar.

Siguiendo en la línea de la reutilización y reciclaje de materiales, los alumnos de Secundaria han realizado los siguientes proyectos en el primer trimestre del curso 2014-15:

1º E.S.O. TRABAJOS CON TUBOS DE CARTÓN.

Aprendiendo a reciclar



Los trabajos se construyeron con tubos de cartón, algunos de forma individual y otros en pequeños grupos. Son trabajos muy originales y sorprendentes, teniendo en cuenta los materiales utilizados.

 

 

2º E.S.O. ANIMALES CON LATAS DE REFRESCO.

Aprendiendo a reciclar latas
Utilizando latas de refresco y su imaginación, los alumnos de 2º E.S.O. realizaron unos preciosos animales. Es un trabajo con cierto grado de complicación, pero los alumnos/as, lo han afrontado muy bien y con resultados muy satisfactorios.

 

3º E.S.O. OBJETOS DECORATIVOS CON PLÁSTICOS.

 Los aAprendiendo a reciclar plásticoslumnos de 3º E.S.O. realizaron objetos decorativos muy interesantes partiendo de botellas de plástico. Las transformaron en animales, vehículos, etc, con mucha creatividad y personalidad.



Las 5 erres: reutilizar, reducir, reparar, reciclar y regular

 Desde pequeños nos enseñan en el colegio, en las excursiones a la granja escuela y centros de reciclaje la regla de las tres erres: reutilizar, reciclar y reducir. Estos son, por así decirlo, los pilares que hasta ahora debíamos seguir para que los recursos que explotamos no fuesen un problema ambiental. En este artículo hablaré de las 5 erres, poniendo sobre el tapete otras dos nuevas que complementan, desde mi punto de vista, de manera crucial la gestión de residuos.
Reutilizar. En casa todos reutilizamos cosas. Aunque no pensemos en el medio ambiente a la hora de actuar, sale instintivamente guardar el aceite de las patatas fritas para otras comidas, o regalar cuando nos quedan pequeños los zapatos a nuestro hermano o hermana menor, y miles de ejemplos más que seguro te están saliendo mientras lees.
Reducir. Desde hace varios años parece que se ha puesto de moda sobre-envasar los productos. Todos hemos visto como las magdalenas están envueltas individualmente en bolsas de plástico que a su vez son envueltas todas ellas por una bolsa mayor. Tenemos la posibilidad de elegir los productos que compramos y cambiar esa forma de pensar de los productores, convertirnos en consumidores activos o prosumidores con mucho que decir y por lo que actuar. Aún con todo esto, no basta con reducir nuestros residuos, porque hay que tener en cuenta que la reducción, aun siendo uno de los pilares básicos de la eco-eficiencia, no acaba con el agotamiento y la destrucción de los recursos, solo lo ralentiza.
Reparar. No puede faltar esta erre. Y digo esto desde que vi hace ya unos meses el documental “Los reyes del reciclaje” sobre como un grupo de jóvenes cubanos se ganan la vida arreglando objetos. Su consigna: no hay nada lo suficientemente viejo o estropeado que no se pueda reparar o usar para otro fin.
Reciclar. Aunque seamos la familia más ecológica reciclando todos nuestros residuos, aunque seamos los más asiduos al punto limpio no dejaremos de ser un eslabón más en la cadena del infraciclado. No es culpa nuestra. Nosotros hacemos todo bien. Compramos, separamos y tiramos a donde nos dicen. ¿Pero qué pasa antes y después?
Regular. Está claro que para que todo lo anterior no ocurra debe haber una regulación, no sólo de la gestión de residuos, o de los procesos de diseño, sino también de los mercados, que con sus constantes evoluciones, prisas e inventiva, cuesta mucho seguir su ritmo buscando ellos mismos siempre la salida de productos que den el máximo beneficio directo, sin pensar en la repercusiones a corto, medio y largo plazo.  Hemos creado un monstruo, y este es capaz de hacer que productos potencialmente peligrosos y no regulados tengan una ventaja competitiva frente al resto.

Fuente: HABLANDO DE CIENCIA